Un nuevo espacio dedicado a la profundización del ser, pues sólo tomando conciencia de lo que somos, de lo que nos rodea, de lo que nos afecta, nos motiva e interesa, es como podemos desarrollarnos y emprender el camino que nos conduzca a la realización personal.

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jueves, 26 de marzo de 2015

El espejo: ese importante maestro

Obra de John William Waterhouse
Digamos que a partir del mito de Narciso y su enamoramiento de sí mismo al verse reflejado en el agua, el hecho de mirarse en un espejo está bastante mal visto, pero ¿resulta correcto entresacar una interpretación tan negativa de un mito que pretendía adentrarse más en otros aspectos que en el simple hecho de autoobservarse? No lo creo.

Es verdad que las constantes miradas lanzadas a diestro y siniestro hacia un espejo pueden revelar, además del físico de una persona, su enorme vanidad; pero el espejo, despojado de toda muestra de presunción, puede ser una excelente ayuda para el autoconocimiento, y por tanto, para desarrollar la conciencia de nosotros mismos en el mundo. Porque muchas veces creemos que nos comportamos y mostramos de  una manera, cuando en realidad esto no es así. En nuestra ayuda vinieron inventos tecnológicos tan grandes como los que permiten grabar y reproducir el sonido y la imagen. Todavía recuerdo mi primer encuentro con una grabadora, o como decíamos entonces (¡en pleno siglo pasado!) un magnetofón. Mi sorpresa fue enorme al apenas poder reconocer mi voz una vez reproducida. ¿Aquella era yo? ¿Así me oía la gente? ¡Pero si yo estaba convencida de tener una voz mucho más grave, y resulta que era total y absolutamente aniñada! Sí, era yo; todos me decían que así sonaba mi voz habitualmente.

Un espejo, o cualquier tecnología que nos permita autoobservarnos (sin caer en la obsesión, por supuesto) puede constituir un elemento de gran ayuda para nuestra mejora y nuestro conocimiento. Muchas veces realizamos gestos o emitimos sonidos que se han convertido en toda una costumbre y de los que no somos nada conscientes; por ejemplo, esas constantes "muletillas" de las que hacemos ya no sólo "uso" sino puro "abuso"; por ejemplo, esos gestos que nos llevan a tocarnos la barbilla de una manera pertinaz, o la ceja como si en ello nos fuera la vida.

A muchas personas no les gustan las fotos. Personas de culturas ancestrales tienen pánico a que se les pueda tomar una foto pues consideran que de esa manera se les está robando el alma. Y yo no digo que se robe, ni mucho menos, pero sí que de alguna manera se desvela. Miradas llenas de significado; manos colocadas de maneras singulares portadadoras de una comunicación subliminal casi; músculos tensos como si fueran a partirse de tan poco relajados que se encuentran; y así un largo etcétera.

Obra de Pablo Picasso
No deberíamos confundir la vanagloria, el orgullo y la petulancia, con algo mucho más profundo y de marcado interés como es el conocernos a nosotros mismos, el vernos como los demás nos pueden estar viendo y no como querríamos ser vistos. Hacernos conscientes de que aquellas palabras que emitimos con tan buenas intenciones según nuestra opinión, realmente reflejaban un grado de autoritarismo e imposición que sólo podían ser contestadas con la huida o con el enfrentamiento directo. Aquella mirada al vacío o a lo que sucedía en la calle en vez de ser dirigida con aprecio e interés al interlocutor ya le está avisando de lo poco dispuesto que está a interesarse por lo que éste le está diciendo. Son gestos, múltiples gestos que cuesta mucho educar, y que si además ni siquiera somos conscientes de tenerlos ¿cómo podremos subsanar los posibles defectos?

A veces es la vergüenza ante nosotros mismos lo que nos inhibe para contemplarnos, pero ¿no es más vergonzoso actuar de manera inapropiada por el propio desconocimiento? Además, ¿vergüenza de qué exactamente?, ¿de ideas que se nos han inculcado y que ya de entrada ni siquiera son nuestras?, ¿qué hay en ti que pueda causarte vergüenza? ¿No nos está indicando esto ya algo que debería ser subsanado? Pretendemos estudiar y entender el mundo olvidándonos de nuestro propio sujeto, ¿cómo puede ser esto?

Aprender a observarse sin premios ni castigos sino dispuestos  a entendernos y mejorarnos es, a mi juicio, una muy buena práctica.


martes, 17 de marzo de 2015

A favor y en contra - Consulta con el Tarot

Hoy me gustaría presentaros como ejemplo dos consultas para desentrañar la personalidad actual del consultante con aquellos aspectos de su carácter que obran a su favor, así como los que por el contrario pueden perjudicarle. No se trata, como podría pensarse, de virtudes y defectos, sino de características que en alguien determinado pueden resultar favorables (virtudes), pero que en otro podrían resultar negativas (defectos). ¿Qué es la generosidad, por ejemplo, una virtud o un defecto? En principio todos estarían de acuerdo en considerarla virtud; pero a lo mejor un exceso de generosidad puede resultar perjudial tanto para quien realiza el acto generoso como para quien lo recibe, pues puede fomentar el abuso, la dependencia, etc.

En el esquema que muestro señalo las posiciones de las cartas. La uno imforma sobre la característica principal del consultante; lo que lo define en el momento de la consulta. La 2, 4 y 6, señalan las cualidades que obran a su favor (la 2 en el plano mental, la 4 en el emocional, y la 6 en la acción o puesta en práctica). La 3, 5 y 7, advierten de aquellas características que podrían ser negativas para el consultante (igual en en el apartado anterior, aquí la 3 se refiere al nivel mental; la 5, al emocional; y la 7, al nivel práctico o de actuación).



Veamos el primer ejemplo, para el que he utilizado las cartas del Tarot Rider Waite:



La consulta hace referencia a un hombre que tiene dotes de mando, sabe poner límites y ordenar las situaciones; sabe sentar reglas claras para manejar no sólo su personalidad sino el entorno. La ventaja de una persona así es precisamente su capacidad para organizar y organizarse, así como mirar por aquello que debe de hacerse para obtener determinados logros. El problema es cuando esta capacidad se utiliza desde un punto de vista autoritario, porque entonces puede hacerse alguien demasiado rígido, incluso alguien que podría convertirse en tan autoritario que degenerara en una personalidad dictatorial. La organización y la claridad para establecer bases que conduzcan a logros sería por tanto una buena característica; la rigidez, autoritarismo y falta de flexibilidad devendría en un grave perjuicio.

A su favor obra su agudeza mental, su capacidad para ver más allá de las apariencias  y no fiarse necesariamente de todo lo que se le presente sin haberlo analizado profundamente. Además es alguien siempre preparado para rebatir con razones los posibles ataques que pudiera recibir, y por supuesto, estar siempre listo para recibirlos y actuar en consecuencia. Le gusta animar a los demás, y "animarse" con los demás.

Por otra parte, a nivel emocional, algo que le beneficia es la buena dosis de alegría que experimenta; una alegría que fundamentalmente le gusta compartir con los demás. Es una persona que valora las celebraciones que vienen de la emoción, y que incluso sabe entresacar victorias de aparentes derrotas.

A nivel de actuación, es alguien dispuesto a avanzar hacia nuevos terrenos y producir. Es una persona que pone en práctica su audacia y que, por lo tanto, puede actuar como un buen lider.

En el plano negativo, parece que a nivel mental podría actuar en su contra un excesivo interés en mandar sobre los demás sin su consentimiento; que sus buenas dotes de mando y honradez fueran cambiadas por autoritarismo y falta de ética.

En el terreno emocional, lo que podría afectar negativamente a esta persona es la capacidad de tomar decisiones tajantes y de forma fría y cortante.

Y por último, a nivel de actuación práctica, lo que quizá actuara negativamente en el caso particular de esta persona, sería conseguir la estabilidad que desea, pues de alguna manera consiguiéndola tendría cada vez más posibilidades de desarrollar esos aspectos negativos de su carácter que le llevan a ser demasiado autoritario con los demás.

Y ahora el segundo ejemplo, que en esta ocasión se refiere a una mujer:



Por la carta considerada como clave, podríamos decir que la consultante es una persona muy aplicada, para la que el trabajo metódico y concienzudo tiene mucha importancia; además siempre busca instruirse para hacer las tareas lo mejor posible.

Vayamos ahora a aquellos factores que obran en su favor. Se trata de alguien que cuida mucho el control de sus instintos, de sus emociones, de sus pasiones, y lo hace razonando éstas para no dejarse llevar por ellas; alguien que busca más consensuar que imponer por la fuerza; estudia lo que debe de decir e intenta contener a sus posibles contrincantes por la fuerza de la persuasión más que por la imposición.

A nivel emocional parece una persona bastante solitaria, que busca a aquellos que realmente puedan aportarle luz y sabiduría, y que no se deja embaucar por la frivolidad carente de profundidad.

Sin embargo, es curioso como puede sorprender ese dos de espadas como algo positivo a la hora de actuar, y eso lo entenderemos cuando veamos los peligros que tiene si usa las características que no parecen convenirle tanto. Con este dos de espadas, se nos viene a decir que a la consultante le beneficia el no tener poder de decisión, pues así lo que llegue a desentrañar será puesto en práctica a nivel interno como crecimiento personal, y a nivel externo sirviendo de ejemplo a quienes sí pueden poner en práctica lo conseguido por sus valores.

En cuanto a los factores negativos, uno de ellos podría ser una cierta tendencia a abandonar los terrenos conocidos cuando cree que podrían causarle problemas y adentrarse en situaciones más alejadas de aquellas que haría bien en profundizar y resolver. La búsqueda constante de nuevos espacios mentales, podría llevarla a la huida de aquello que debería asumir con responsabilidad. Incluso un posible gusto excesivo por los viajes podría obrar en su contra por desarrollar una exagerada movilidad y una ausencia de raíces profundas.

En lo que se refiere al terreno emocional en su caso el ser una persona acostumbrada a ser bien acogida y agasajada también podría actuar en su contra por fomentar en ella una cierta vanidad, y en los demás una complacencia en busca de favores para ellos. La constante muestra de aparentes buenos recibimientos y agasajos podría llevarla a un alejamiento de la realidad creyendo que su vida y la de los demás se reduce a esos buenos momentos y no profundizar en las verdaderas causas que subyacen tras estos recibimientos.

A la hora de actuar, lo que más podría ser nocivo para ella es el conseguir el poder asignado a la Emperatriz, pues ese encegamiento de la realidad que hemos visto en las dos cartas anteriores podría conducirla a ejercer un abuso de autoridad y desarrollar una prodigalidad mal enfocada.

Espero que estos ejemplos os muevan a considerar el Tarot como una ayuda más profunda que aquella ofrecida por únicamente la adivinación sin contar con la comprensión para avanzar de la mejor manera y de forma más consciente en el propio crecimiento.

lunes, 9 de marzo de 2015

Meditación: El mundo roto



La niña no podía parar de llorar. Aquel mundo que tanto había querido, se había hecho pedazos. Veía los acontecimientos de su vida contenidos en una hermosa esfera de cristal, pero de repente, la esfera estallaba y no quedaba nada del mundo que tanto había acariciado.





En su desesperación, la niña elevó los ojos al cielo y clamó ante Dios:

- ¡Mi mundo se ha roto!

No sabía muy bien qué deseaba. ¿Tenía esperanzas de que el Hacedor lo reconstruyera o quería simplemente lanzar su queja en un ¡ay! cargado de dolor?




Y entonces sucedió. A lo lejos vio aparecer a su Maestro. La miraba con sonrisa benévola, y sin esperar la reacción de ella, se agachó en el suelo y comenzó a recoger cada uno de los pedazos rotos. La niña lo contemplaba sin decir nada; esperando a que él hablara primero. Y así lo hizo; la miró y le habló:

- "Yo recompondré tu mundo". Y mirando con una mayor fijeza a la pequeña, añadió: - "Pero necesito que tú me ayudes".

Entonces la niña lanzó una nueva queja de desesperación formulada en una pregunta:

- "¿Ayudarte? ¿Y qué puedo hacer yo?

La niña se sentía tan impotente que no podía comprender cómo su Maestro le pedía a ella que colaborara ayudándolo a él. Pero él sabía muy bien lo que deseaba de su pequeña alumna; y así, volvió a dirigirle aquella mirada tan dulce y a la vez tan sumamente penetrante, mientras susuró unas suaves pero firmes palabras.

- ¿Que cómo puedes ayudarme? Así: ¡Amando cada uno de esos pedazos! Recuérdalo; sé que es difícil amarlos todos; tanto los buenos como los malos; porque todos, recuérdalo, pequeña, todos son dignos de valor y de tu amor. Sólo así tu mundo podrá ser recompuesto. Amando cada uno de estos pedazos.




miércoles, 25 de febrero de 2015

Entrenamiento mental

Nuestra sociedad occidental aboga fuertemente por el entrenamiento físico como una forma de mantener y desarrollar la salud; y yo no voy a contradecir la buena práctica en este sentido, ni mucho menos; lo que sí me gustaría apuntar es que una parte importante de nuestro cuerpo está regida por aquello que denominamos mente y que parece funcionar entre otras cosas a través del cerebro, así que... ¿por qué no nos ponemos también a entrenar la mente?

Bien, antes de seguir vamos a ver si conseguimos hacer una cierta distinción. Por una parte está el cerebro, ese gran desconocido que se inserta dentro de nuestro craneo y del que parece ser que utilizamos una pequeñísima parte de todo su potencial. Digamos que el cerebro es el órgano físico cuyo cometido es poner en práctica las directrices de una función mucho más grande: la mente. ¿Y qué es la mente? Pues parece que hay varias teorías, pero la mente, utilizando el cerebro, permite la función de pensar, por ejemplo. Creo que además de la mente, el ser humano cuenta con algo más profundo o superior que podríamos llamar espíritu, y así me gusta hablar de al menos tres niveles conectados con el pensamiento que estarían formados por el cerebro, la mente y el espíritu.

Para no distanciarnos demasiado de la temática de este artículo, vamos con el desarrollo mental y por tanto con su entrenamiento.

Como  decía en un artículo anterior, parece darse por hecho que la mente, puesto que se nace con ella, no hace falta entrenarla y que se desarrolla sola. Pero como ya habíamos visto, también nacemos con músculos y sin embargo muchos invierten grandes cantidades de tiempo en la tarea de desarrollarlos; es decir, el hecho de nacer con algo no significa que no podamos entrenarlo para un mejor desarrollo e incluso más, para un menor deterioro.

Es verdad también que hoy en día con los nuevos sistemas tecnológicos se practica una forma singular de entrenamiento cerebral con juegos enfocados en su mayoría hacia la lógica; juegos muy instructivos e ingeniosos que por cierto me gusta realizar. Sin embargo, aquí lo que intento hacer es señalar la importancia de un entrenamiento que más que a la habilidad se dirija al centro más profundo de la consciencia.

Antes de seguir me gustaría apuntar sobre la cierta diferencia que existe entre la palabra consciencia y el término conciencia. En realidad casi se puede decir que ambos términos significan lo mismo, y de hecho los intercambiamos muchas veces en el uso habitual; sin embargo sí creo que existe una sutil diferencia. Cuando hablamos de consciencia hablamos de percatarnos de nuestra realidad así como de la del entorno que nos rodea; pero cuando hablamos de conciencia, añadimos un matiz que se relaciona con la ética; es decir, con lo que uno siente que está bien o que está mal. Y aclarado este punto, prosigamos.

Como digo, la mente hay que entrenarla y para ello se hace imprescindible desarrollar la atención. Porque aunque creamos que ponemos gran atención a todo lo que hacemos, frecuentemente esto no es así, ya sea por actuar de forma rutinaria como si hubiéramos conectado el piloto automático que nos inhibe de cualquier actuación consciente, ya sea por tener dispersa la mente pensando en mil cosas que deberíamos decir o hacer mientras estamos diciendo, escuchando o haciendo justo otras diferentes. Como ejemplo de la actuación rutinaria via "piloto automático" puedo contar una anecdota que protagonicé cuando era estudiante de secundaria. Recuerdo que normalmente cuando llegaba a la casa de mis padres tras mis horas lectivas en el instituto acostumbraba a dejar sobre la mesa rectangular de una de las habitaciones los libros que traía; pero un día me llamó la atención el estrépito que oí tras dejar los libros; sorprendida miré hacia atrás y vi los libros caídos en el suelo, ¿por que se habían caído de aquella manera?; la respuesta, tras poner un poquito más de atención, fue clara y patente: mis padres habían comprado otra mesa, en esta ocasión redonda y por supuesto no contaba ya con aquella esquina donde yo solía dejarlos descuidadamente. Como queda claramente explicado esto es un ejemplo de una grandísima falta de atención, que aunque digamos que puede ser algo exagerado, lo cierto es que caemos en este tipo de despistes por no poner la atención debida. Otro ejemplo lo tenemos en los casos en que además de no habernos enfocado en lo que está sucediendo, añadimos una parte importante de imaginación; y entonces sucede aquello que dice el marido en plan tierno el día del aniversario: "Sí, querida, recuerdo cuando nos conocimos y el vestido verde que llevabas"; y la mujer entonces responde: "¿Vestido verde? ¡Pero si llevaba pantones rojos!" Seguro que ahí más de uno se sentirá identificado. Y ya no digamos las distintas descripiciones de testigos de acontecimientos policiales; entonces, casi parecería hacerse realidad el dicho de "cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia".

Por otra parte, en la atención se da una circunstancia muy importante: solemos ver aquello que deseamos ver. Sí, a quien le gustan las flores, mientras pasea centra su atención en los ornamentos florales y le pasan desapercibidos los perros que pasean sus dueños, y viceversa. De esta manera nuestra mirada más de una vez queda desfigurada por algo tan importante como nuestro estado de ánimo; cuando uno está contento, la calle es preciosa; cuando está triste y desanimado, esa misma calle resulta un monstruo de fealdad. ¿Dónde está la realidad? ¿No sería preferible deshacerse de esos "prejuicios internos" y adentrarse en la realidad más objetiva?



Entrenar la mente, acostumbrarse a hacerse consciente de lo que sucede, emplear un tiempo a sencillamente sentarse y experimentar la realidad que nos rodea, mirándola, escuchándola, sintiéndola, es un maravilloso inicio.


jueves, 12 de febrero de 2015

Consultando sobre el don particular en la actualidad

Me gustaría ofrecer algún ejemplo de qué podría ofrecernos una consulta con las cartas para centrarse en esa característica especial que podría tener alguien en un momento determinado y cómo encaminarla para obtener el máximo partido, o bien para hacer reflexionar al consultante sobre qué base está situándose y si debería o no proseguir con ella. Aquí no se pretende nunca decidir por el consultante sino sencillamente hacerle pensar y ver hasta qué pundo podría o no estar equivocado.

El esquema de esta tirada está extaído del libro de María del Mar Tort y Casals, titulado Manual de Interpretación del Tarot, y es el siguiente:


Veamos un ejemplo:


Para esta consulta empleé las cartas del Tarot Zen de Osho. Y ésta sería de manera abreviada mi interpretación:

A mi modo de ver, nos estaría hablando de una persona que tiene la capacidad de hacer muchas cosas a la vez y que se basa en el constante hacer para de alguna manera justificar su propio valor. Si bien esto puede ser una gran cualidad, no hay que olvidar los problemas que podría generar si uno se deja arrastrar por el constante hacer y el poco meditar: el estrés. Por tanto vemos tanto una virtud como un posible defecto. A esta cualidad hay que añadir una tendencia un tanto soñadora de la persona sobre la que se consulta. Nuevamente tenemos una característica que puede ser beneficiosa pues los sueños pueden dar alas para conquistar gracias a su impulso un terreno sólido, pero también pueden resultar perjudiciales si la persona no aplica también una dosis de realismo.

Parece que la capacidad de hacer tantas cosas a la vez, y dedicarse a múltiples tareas se ha originado como una cierta huída de la tristeza y al aislamiento en el que probablemente se ha sentido muchas veces. Haciendo multitud de tareas aleja de sí ese sentimiento de tremenda soledad. 

Un inicio para dar una vía más adecuada a la capacidad de realizar múltiples tareas es partir de cero; dejarse invadir por la vida misma y por la que ésta vaya presentando al consultante, sin que éste ponga demasiadas exigencias, sino que sencillamente ponga su confianza y su buen deseo de buen hacer. Es muy probable que los sueños del consultante y su corazón roto le hayan hecho darle demasiadas vueltas a la cabeza con lo cual puede irse embarullando dada su tendencia a la diversidad y a la acumulación de tareas en vez de dejarse llevar por lo que la vida le vaya planteando sin prejuicios, sino dejando que el tablero se vaya desplegando poco a poco. Porque aunque el consultante crea que está solo en el mundo, lo cierto es que no es así, sino que tiene un entorno favorable y que confía y cree en él, y así debería verlo en vez de albergar sentimientos tristes que vienen del pasado y que le hacen no creer en las buenas intenciones de quienes le rodean.

Nuestro consultante tiene un recurso que si lo pusiera en práctica le solucionaría muchos de sus problemas: la capacidad de unir la mente y el corazón. En vez de centrarse tanto en su lado emocional lo que le lleva a pasiones excesivas tanto para lo bueno como para lo malo, podría armonizar lo que le dice la razón y la emoción, y no prometer más de lo que puede hacer, ni dejarse arrastrar por emociones mal encauzadas.

Los obstáculos con los que podría encontrarse vienen dados por los condicionamientos a los que probablemente otros le han sometido, pero también a los que él mismo se ajusta. Tiene dentro de sí demasiados prejuicios que le estancan en su actual situación en vez de liberarse de ellos. Cuando sea consciente de esos condicionamientos podrá desplegar sus verdaderas alas y no aquellas que se ha ido autoimponiendo.

Precisamente por haber conocido de primera mano el fuerte dolor emocional, nuestro consultante parece muy capacitado para ayudar a quienes comparten esas experiencias pues comprende muy bien el dolor ajeno, y ayudando a los demás a superar ese dolor bien pudiera conseguir alzarse del suyo propio.

El consejo que le dan es que puesto que es muy dado a emprender demasiadas actividades a la vez, con el consiguiente riesgo de hacerlas no del todo bien por no poder dedicarles el tiempo y espacio neceario, debería realizar sus tareas con mucha más lentitud y precisión, sabiendo que en el hecho de ponerse a hacerlas sin apresuramiento pero con cuidado y cariño, ya está realizando una gran tarea.

Y ahora veamos un segundo ejemplo para ahondar más en esta tirada.

Para esta consulta utilicé el Tarot El poder de los Arcángeles de Doreen Virtue y y Radleigh Valentine.

La consultante parece ser una persona con una capacidad para ofrecer amor, cariño y ayuda de una manera jovial, alegre y desinteresada, en cualquier campo que elija. Además, por lo que nos dice la segunda carta, es una persona con gran capacidad para trabajar en conjunto y aportar conocimientos con una base muy firme que permiten el éxito y la estabilidad. El origen de ese don o capacidad que tiene parece hallarse en su confianza en cualquier camino que emprenda. Parece una persona aguerrida que acepta los nuevos retos sin sopesarlos demasiado, sino bastándole los pocos conocimientos previos que tenga y fundamentalmente su profunda fe en que está protegida y podrá alcanzar el éxito. Eso sí, para poner en funcionamiento sus capacidades le resulta conveniente asociarse con alguien; o más que asociarse, sentirse animada e impulsada por alguien que la motive y que no le ponga impedimentos; algo que a veces puede que le cueste pues curiosamente, a pesar de ser tan confiada y capaz, en su entorno existe demasiada indecisión provocada por los bloqueos de los que piensan mucho pero no acaban de tomar posturas que lleven a acciones claras. Pero nuestra consultante cuenta con un gran recurso para atajar los problemas que puede traerle el influjo de su entorno, y es su enorme capacidad analítica y decisoria; es alguien que no tiene problemas para analizar las situaciones y tomar decisiones una vez realizado ese análisis certero y no de los que no llevan a ninguna parte; sabe pensar, analizar y ponerse en acción. 

En cuanto a los obstáculos con los que se encuentra pueden venir por cambios bruscos que puedan darse porque así debe de ser y por tanto nuestra consultante tiene que aprender a reajustarse a las nuevas situaciones por mucho que haya ideado soluciones y acciones con anterioridad; algo para lo que parece muy capacitada. 

A la vista de todas las cartas y en especial la que ocupa el puesto número 8, nuestra consultante está muy capacitada para ofrecer ayuda y buenos consejos a quienes vengan a pedírselos. Se trata de una persona sensible que sabe entender y acoger a los demás. Y el consejo que le dan es que puesto que tiene esa enorme capacidad para la decisión, para la ayuda y para la empatía, tiene que aprender a sobrellevar las desilusiones cuando, por ejemplo, aquellos a los que ayuda, no sepan entenderla e incluso se vuelvan contra ella, o bien cuando a pesar de haber realizado un fuerte esfuerzo para solucionar situaciones, los giros de la vida la lleven a tener que aceptar posibles desilusiones o fracasos.

Espero que estos dos ejemplos os puedan servir para entender el Tarot de una manera más abstracta pero llena de posibilidades para el propio desarrollo personal a partir de meditar sobre los apuntes que nos van haciendo y que tanto pueden ayudarnos a ahondar en nosotros mismos y en nuestro entorno para seguir creciendo.


domingo, 8 de febrero de 2015

Consultando el Tarot, un hermoso regalo

Como preámbulo del siguiente artículo "Cartas y Psicología", no me puedo resistir a publicar este regalo que me ha hecho mi gran amiga Júlia García, creadora del blog "Unas horas de luz". ¡Gracias Júlia, por tu lindo detalle y tu constante apoyo!





viernes, 6 de febrero de 2015

Cartas y Psicología

Hace ya catorce años (¡cómo pasa el tiempo!) inicié un camino que me llevaría entre otras muchísimas cosas al conocimiento del  Tarot. Es verdad que previamente había hecho mis escarceos en este mundo, pero tan sólo de manera pasiva; buscando consejo y orientación en personas que parecían saber manejarlo y así poder aclarar mis dudas. Es verdad que encontré de todo, pero aquellas cartas diversas, en manos de diferentes personas, parecían tener una propia voz que me intrigó. Aún así, nunca se me ocurrió pensar que yo algún día experimentaría en primera persona ese mundo tan singular. Sin embargo, y a pesar de mi aparente falta de interés en aprender algo sobre Tarot, el caso es que un día las cartas irrumpieron con fuerza en mi vida, y tras algún momento de crisis en que las abandoné durante un cierto tiempo ante el respeto que me inspiraban, el caso es que casi de inmediato volví a darles un uso que cada vez me ha ido abriendo más y más interesantes vías. Y una de esas vías es la que aquí me gustaría abordar y que parece desconocerse bastante o incluso no dársele el debido valor que merece.

En el mundo de la psicología se utiliza muchas veces el recurso de la, llamémosle, asociación de ideas. Muchas veces, pueden detectarse variadas problemáticas a partir de lo que unas imágnes o unas palabras sugieren a la persona que pretende desentrañar aquello que tanto daño parece estarle haciendo.  Incluso se utilizan diversas cartas para generar estas asociaciones en los clientes, pues las cartas muestran diseños que pueden despertar asuntos escondidos en el llamado subconsciente.


A mí, que no soy psicóloga, me gusta además hacer un uso de las cartas para adentrarme en lo que la persona debe de saber, en lo que puede estar obrando en su contra o lo que podría potenciar para su propio desarrollo. Es decir, me gusta que las cartas, una vez extendidas sobre la mesa, hablen a la persona para ayudarla, para obtener de ellas el máximo potencial, y, sobre todo, para llevarlas a tomar conciencia de lo que viven o podrían vivir si tomaran conciencia

A veces, es verdad, cuesta mucho aceptar lo que "quienes hablan a tráves de las cartas" nos están sugiriendo, pero he ido aprendiendo a, pasado el posible enfado, volver a escuchar lo que me decían y  entonces es cuando me doy cuenta de que mi enfado estaba totalmente injustificado porque ni era tan atroz lo que me decían ni tan negativa su forma de decirlo, sino que más bien la negatividad estaba en mi manera de escucharlo.

Con las cartas se puede obtener una valoración y unos consejos que resultan muy apropiados para tenerlos en cuenta. No se trata de dejarse manipular por lo que nos puedan sugerir su presencia y diferentes combinaciones, sino de escuchar, valorar y meditar para, de forma totalmente libre y consciente, tomar cada uno las decisiones que estime más oportunas. A mí me gusta decir que esas consultas con las cartas son encuentros con consejeros con los que tenemos el privilegio de contar.

Es verdad que una cosa son las cartas y "quienes hablan a través de ellas", y otra muy distinta los traductores de las mismas; es decir, "los tarotistas", que puesto que somos meros seres humanos podemos no acertar o saber entender lo que las mismas nos están diciendo pero, aún aceptando los posibles errores de traducción, la inspiración que puede venir a través de este medio bien merece la pena. A mí, desde luego, siempre me la ha merecido.